El polémico general Mario Montoya, quien ha estado en el ojo de la justicia nacional e internacional por su supuesta responsabilidad en los homicidios conocidos como falsos positivos ocurridos en Colombia en la década del 2000 al 2010, volvió a ponerse en el foco de la opinión cuando dijo, ante los tribunales de la JEP a los cuales se sometió, que era muy difícil que no se presentaran hechos criminales como esos, por la baja condición social de los soldados lo que despertó la indignación general.

El alto militar en retiro después se disculpó y, al final, terminó aclarando el sentido de sus frases pero la molestia de las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales no cesó porque Montoya, además, decidió que en vez de declarar ante la JEP, se iba a acoger a su derecho a guardar silencio, según dijo, en lugar de decir la verdad a cambio de la cual se mantiene en libertad.

Esta invitación de la Facultad de Relaciones Internacionales y Seguridad de la Universidad Militar Nueva Granada en la que se anunciaba una conferencia del general Montoya sobre la Operación Jaque y la geopolítica colombiana, había circulado en medios académicos antes de los incidentes relatados.

Iba a realizarse el jueves pasado, 27 de febrero, y había tenido gran acogida entre estudiantes y ciudadanos que conocían la convocatoria. Pero cuando uno de ellos preguntó por las condiciones para asistir, la universidad le respondió, simplemente, que “la conferencia fue cancelada”.

Entonces se le preguntó el motivo para suspender la charla con el general pero no hubo más respuesta. En todo caso, queda la impresión de que, dadas los agrios debates que ha suscitado el general en estos días, no era conveniente que apareciera como conferencista ante un público que podía formularle preguntas muy aburridas.