El túnel para atravesar la cordillera central en una sola dirección hacia Bogotá, fue licitado por 629 mil millones de pesos, pero terminó costando 2.9 billones, es decir cuatro veces más.

La obra no fue terminada por su licitante, a quien el gobierno le reclamaba un billón de pesos por obras mal hechas, pero no le dio impulso al reclamo judicial contra él.