El militar que grabó las imágenes de la masacre de San Carlos de Guaroa, en 1997, no puede creer que ésta fue obra de las FARC, como se dice en el libro de las cartas de Tirofijo…

Él que trabajaba para la oficina de prensa de un comando militar prendió la cámara cuando se inició la balacera y sólo la apagó cuando llegaron a recogerlo a él herido y a sus compañeros muertos.