Los tratos inhumanos a los retenidos en la estación de Policía de Teusaquillo habían sido documentados de vieja data… Uno de estos casos ocurrió en diciembre pasado y produjo la muerte de un venezolano.

La viuda del Ismael Caldera recogió algunas evidencias de que una golpiza mató a su esposo, pero los policías la abordaron y le dijeron que, si seguía haciendo preguntas, le quitarían a sus niños… Y ella optó por volver a su país.