Desconocer los protocolos establecidos para atender los casos de violencia de género, no sólo ha hecho más difícil la lucha contra el maltrato y el machismo, sino que también puede traer problemas disciplinarios a los funcionarios encargados…

Es el caso de una mujer violentada por su pareja, que pudo presentarla a ella como victimaria, porque los encargados de su caso se negaron a ver la información y seguir el protocolo.