El exmagistrado Francisco Ricaurte, procesado por su papel en el cartel de la toga, declaró sobre las chuzadas a la Corte Suprema cuando él fungía como presidente del tribunal máximo.

Dice que en 2008 se enteró por casualidad y que al saber lo que él sabía el entonces presidente lo llamó para decirle que no era cierto y para ofrecerle una visita del DAS a las casas de los magistrados para revisar que no los estuvieran escuchando.