Una multitud de personas en carros de alta gama y guardaespaldas rompió las reglas de distanciamiento social en Supatá, en el norte de Cundinamarca, que hasta la velación de una celebridad llanera en su iglesia no tenía ningún caso de Covid.

El alcalde admite que autorizó la entrada de 15 carros y sus ocupantes, pero los supateños contaron más de cien y vieron emborracharse a los deudos sin tapabocas ni distancia.