Tres años después de iniciada, cuando el general Rodolfo Palomino era el comandante de la Policía, hoy, ya con él en retiro, se dio continuidad a la imputación en su contra por su intento para detener la captura de un agente de la Casa Castaño.

El general efectivamente le llamó a la fiscal y le hizo lo que él mismo consideraba una propuesta indecente, pero ahora dice que sólo quería aplazarla para participar en la operación.