Otro afrodescendiente fue asesinado por la Policía en Estados Unidos. Esta vez se trataba de un hombre al que la Policía sorprendió dormido en su carro y que fue baleado cuando intentó escapar.

Los hechos ocurrieron en Atlanta, Georgia, y aunque la jefe de la policía local renunció, se cree que va a repercutir, otra vez, en todo el mundo.