Un margen de los precios de comercialización del arroz está destinado al fomento del cultivo y control de sus plagas, pero la entidad a cargo de recaudarlos no ha transferido todo lo que debe y los maneja como plata de bolsillo.

Así lo determinó una auditoría de la Contraloría general que le dio connotación penal a este hallazgo y pidió investigar éste y otros 15 hechos.