A la crítica del columnista Yohir Akerman por la decisión del presidente Duque de devolverle el puesto de consejero de tecnología a Víctor Manuel Muñoz quien tuvo que irse de la Casa de Nariño hace apenas cuatro meses cuando se descubrió que participó en un complot digital para desprestigiar a unos medios y periodistas, se sumó la advertencia de unos comentaristas por la designación del presentador de RCN, Hassan Nassar, como alto consejero de Comunicaciones. Nassar es famoso por sus posiciones extremistas.

Así se expresaba  el nuevo funcionario público en 2013 cuando despreciaba a quienes trabajaban con el expresidente Santos. Ahora el contratado resultó ser él. Por eso el caricaturista Matador se lo recordó.

En contraste, la llegada de Nassar al gobierno fue celebrada por el uribismo más recalcitrante, precisamente porque gustan sus excesos verbales. Sin embargo, su hoja de vida no parece tener tantos méritos como los de algunos funcionarios del pasado.

En el currículum oficial del nuevo consejero de comunicaciones de Duque solo figura un grado universitario de nivel medio: “Bachelor of Science in Speech”.

Que equivale a una licenciatura en hacer discursos. En Estados Unidos ese nivel es pobre para ciertas profesiones, entre ellas el periodismo y las comunicaciones. Los grandes medios siempre prefieren contratar a quienes obtienen títulos más altos, o sea, maestrías y doctorados…

La universidad en que estudió el consejero presidencial tampoco clasifica entre las mejor posicionadas de Estados Unidos. Y aunque aparece en el ranking de la región norte del país, allí se aclara que en esa clasificación se incluyen centros educativos que no suelen ofrecer altos estudios académicos.

En  una mención que se hace del funcionario en Wikipedia, se advierte, no obstante, que también estudió gemología, es decir, el oficio que conoce de joyas y piedras preciosas, un comercio al que se dedicaron los padres del estratega encargado de conectar al presidente Duque con los colombianos de ahora en adelante.