Luego de que el gobierno anunciara una invasión de vándalos extranjeros, por lo menos 182 venezolanos fueron capturados y expulsados del país sin fórmula de juicio.

Hasta el momento se han contado 59 deportados, la mayoría de los cuales no fueron capturados por participar en la protesta, sino por el simple hecho de ser venezolanos y estar en la calle.